Conexión y conectividad. Tan lejos, tan cerca

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Abril 2017
Conexión y conectividad. Tan lejos, tan cerca
Por
Jesús Romero del Hombre Bueno. Director de servicios al cliente. Grow. @J_HombreBueno

Empiezo con algo de nostalgia, mirando atrás y recordando el ya “viejo” posicionamiento de Nokia: Connecting People. Hace ya veinte años que la entonces súper molona marca lanzó este mensaje que más allá de ser un claim, apuntaba a una misión corporativa.


Seguramente mucha gente de Nokia ya sabía entonces que el futuro pasaba por la conexión entre personas, si bien por aquel entonces no iba más allá de voz sin cortes y mensajes SMS entre particulares.

La conexión es actualmente el eje de todas las cosas. Todas las marcas manejan el internet de las cosas, la conversación, la multipantalla, la creación de contenidos, el big, el small data, la geolocalización, etc., etc., etc.

Yo distingo claramente entre conectividad y conexión. La conectividad está en el terreno de lo técnico, por lo tanto es un facilitador. La conexión está en el terreno de lo emocional e incluso me atrevo a decir que es una cuestión de piel, que tal vez sea lo más alejado a la tecnología que exista. La mezcla de estos dos conceptos que están tan lejos y tan cerca a la vez, nos ha venido a revolucionar en los dos o tres últimos años este apasionante mundo al que nos dedicamos.

La conexión existe desde siempre, la conectividad existe desde hace muy poco, sin embargo, ha llegado de manera masiva y es ya utilizada por la práctica totalidad de los mortales. Resulta curioso el dato de penetración de smartphones y tablets en jubilados y personas mayores –en abuelos para entendernos–.

Por supuesto la industria de la salud en el sentido más amplio de la palabra se ha movido rápido para adecuarse a todo este ecosistema. No podía ser de otra manera. La salud aparece en el primer puesto de cosas que la gente valora seguido muy de cerca del dinero y del amor. La industria del dinero y del amor se ha movido siempre con tremenda rapidez y acierto en esto de los entornos digitales. Es sabido que la industria del porno es siempre pionera en la utilización de estrategias digitales que luego son copiadas por otros sectores (perdón por la deriva).

Y claro. ¿Quién puede decirle que no a la conexión? Desde luego la industria no, ¿los médicos?, tampoco, ¿los pacientes?, desde luego que no, y ¿las instituciones? ¡Nunca… jajaja!

Si conjugamos todo esto, las combinaciones son múltiples: industria con médicos, industria con pacientes, médicos con pacientes, médicos con otros médicos, pacientes con otros pacientes, industria con instituciones, instituciones con pacientes… y así todas las combinaciones posibles, que son muchísimas.

Este tablero de juego tan extenso nos ha hecho muy amplias las posibilidades de acción y ha abierto a las agencias nuevas formas de pensamiento y actuación en todos los ámbitos de la comunicación, tanto a nivel de producto, como de comunicación interna, a nivel de relaciones institucionales y por supuesto de RSC.

En este sentido la evolución y adaptación de la agencia especialista en salud ha tenido que ser mayor y más ágil que las de otras naturalezas, ya que el modelo previo estaba menos desarrollado y además el escenario es igual o mayor que en otros sectores.

La suma de talento en las agencias se hace imprescindible para entender la situación y crear propuestas a la altura de las posibilidades y las expectativas. Al otro lado del tablero, brand managers, gente de marketing, e-business,  entienden este idioma y lo hablan a la perfección y creo firmemente que hay que agradecerles a ellos que esta evolución esté ocurriendo con naturalidad.

La sensación general es que andamos todos, deslumbrados y un poco apabullados por la invasión de la tecnología. Sabemos valorar las posibilidades dado que en nuestra vida cotidiana nos ayuda a hacer las cosas más sencillas. Pero también es verdad que en muchas ocasiones lo que nos hace grandes, nos hace sentir pequeños y son muchos los que, sabiendo que esto no va a parar, manifiestan sentirse abrumados al no poder asimilar de forma natural la evolución de las cosas. Creo firmemente que el concepto de “sencillez” es fundamental para que, más allá de la conectividad, la conexión funcione.

La tecnología debe estar siempre al servicio de las personas y no al contrario, y cuando hablamos de salud más si cabe.

Por tanto, aprovechemos las posibilidades, seamos inteligentes, analíticos y valientes para poner cada cosa en el sitio que cabe, exijamos que todo nos ayude a hacer las cosas más fáciles, más sencillas y digamos que no a aquello que no lo haga y mantengamos siempre el equilibrio entre piel y tecnología. 

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