Basado en (varios) hechos reales

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Septiembre 2017
Basado en (varios) hechos reales
Por
Óscar Esteban. Director científico. Mk Media.

La formación continuada es uno de los pilares de la relación entre industria farmacéutica y profesional sanitario. A pesar de las herramientas actuales que parecen poner el diseño y generación de actividades formativas al alcance de cualquiera, son las agencias especializadas en salud las que aportan calidad, notoriedad y éxito en los proyectos de formación.


Nuestro sector está muy familiarizado con el hecho de que la formación de los profesionales sanitarios – especialmente la financiación y organización de actividades – recaiga sobre los hombros de la industria farmacéutica, que hace tiempo ha pasado de ser un mero proveedor de medicamentos a ser un proveedor de servicios, en el más amplio sentido de la palabra.

Pero no sabemos si fue antes el huevo, la pobre oferta de actividades de formación continuada de nuestras administraciones públicas, o la gallina, el interés de la industria farmacéutica de satisfacer las necesidades científico-asistenciales de los profesionales sanitarios y que ello redunde -algo totalmente legítimo – en sus ventas. Lo que sí sabemos es que, a día de hoy, la industria farmacéutica invierte grandes sumas en la organización de cursos y otras actividades formativas, simposios, financiación de congresos y facilitar la asistencia a eventos nacionales e internacionales.

La necesidad de ofrecer este tipo de actividades a un gran colectivo, como el de los profesionales sanitarios, hacen que la industria farmacéutica demande una enorme cantidad de servicios para generar proyectos integrales de formación, en el que se incluyen el diseño de actividades, plataformas y aplicaciones digitales, temarios y contenidos, arte y diseño gráfico, creación de marca y difusión.

Y es aquí donde entramos las agencias especializadas en salud. Bien es cierto que nuestros clientes podrían optar por un “Juan Palomo”: existen muchas plataformas ya creadas para incluir contenidos formativos, con estructura de cursos, control de visualización de contenidos, evaluaciones, etc. Pero enseguida comienza el calvario, Los contenidos… hay que proporcionárselos. ¿En qué formato? Pues en el que sea adecuado para la plataforma. Disponemos de proyector de contenidos en formato diapositiva, ficheros de audio, ficheros de vídeo, infografías animadas…

Bueno, pues le pide el temario y los contenidos al Dr. Tal, que tiene muy buena relación con mis delegados y con la compañía, es un clínico excelente y un gran experto y conocedor de la materia. Además, contrata una productora para generar los audiovisuales, y pacta una fecha con el doctor para ir él mismo con la productora a grabar.

Pero nuestro cliente olvidó que un médico, por muy buen clínico y experto que sea, no tiene porqué ser un gran docente o comunicador - a fin de cuentas ese no es su trabajo - y que en muchas ocasiones los contenidos que generan son farragosos y difíciles de adaptar para una actividad formativa; los vídeos y audios son monótonos, carentes de ritmo; las infografías solicitadas son diapositivas cargadas de texto, sin posibilidades visuales; a esto se suma el maltrato estético a todos los contenidos – nuestro doctor tampoco es ningún Dalí, e hizo caso omiso del patrón y el estilo de diapositivas que le facilitamos – . Además, la actividad está firmada por nuestra compañía, por lo que todo el contenido tiene que estar de acuerdo con el código deontológico de farmaindustria, algo que nuestro doctor ha pasado totalmente por alto. Nuestro cliente se hace ahora la gran pregunta: ¿qué hago yo con esto?

Pero se pone a la tarea. Después de revisar todos los contenidos, invirtiendo una buena cantidad de horas suyas y de su departamento médico, consigue un contenido más o menos decente y aprobado por su departamento legal. Se lo pasa a la plataforma y esta carga los contenidos et voilà: una actividad formativa más, típica, con poca diferenciación, pero ¡fruto de tanto esfuerzo!

Y volvemos al punto en el que entran las agencias especializadas en salud. ¿Cómo podríamos haberle ayudado? Para empezar, en el diseño de la actividad formativa: conociendo los objetivos a conseguir con la formación y la inversión a realizar una agencia especializada valora si lo más adecuado es utilizar una plataforma formativa ya construida, modificarla – algunas lo permiten – o utilizar alguna aplicación o desarrollo nuevo o adaptable a un proyecto ad-hoc. También la generación de imagen de marca de nuestro curso, pensada especialmente para los objetivos y plataforma formativa a utilizar y realizada por los especialistas en creación de la agencia (copys, creativos, directores de arte, diseñadores), lo dotará de la personalidad y la notoriedad imprescindibles para conseguir su diferenciación.

¿Y en el capítulo de los contenidos? Por supuesto, se necesita la colaboración de un médico experto que aporte su visión y su experiencia clínica. Pero en este caso su trabajo consistirá en confeccionar un briefing para el departamento científico de la agencia, y posteriormente validar los contenidos propuestos. Con el briefing los profesionales del departamento científico pueden desarrollar un temario que cumpla con todas las necesidades formativas del colectivo al que va dirigido, cumpla estrictamente con todos los requisitos legales, y trabajando juntamente con los diseñadores, sea visual, ameno y atractivo, facilitando su función docente. Asimismo, los guiones de vídeos y audios están adaptados, para facilitar la labor del ponente.

La agencia, además, aporta sus profesionales en producción; junto con proveedores audiovisuales seleccionados tras la colaboración en innumerables proyectos, este equipo consigue el máximo de nuestro ponente, que su experiencia sea agradable – nunca olvidan que el doctor es el cliente de nuestro cliente - y que todos los elementos audiovisuales tengan la duración y ritmo necesarios para que sean amenos y fáciles de trabajar.

En resumen, a la hora de poner en marcha un proyecto de formación continuada, el contar con una agencia especializada en el sector salud aporta conocimiento, experiencia y profesionalidad en todas las áreas precisas, para conseguir una actividad formativa amena, exitosa y repetible, ayudando a la industria farmacéutica a continuar siendo el principal proveedor de formación continuada para los profesionales sanitarios.

Por tanto, querido cliente, si tienes en mente un proyecto de formación, ¡llama a tu agencia! 

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