Creciendo en el sector Saludablemente

PMFarma utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias. Al continuar navegando por el sitio, aceptas el uso de las mismas. Tienes la posibilidad de configurar tu navegador pudiendo impedir que sean instaladas.   Configurar
Ver por categoría:
Enviar a un amigo
Septiembre 2018
Creciendo en el sector Saludablemente
Por
Israel Berzal. Director de Desarrollo de Negocio especializado en el Canal Farma. Adecco.

El sector de lo ecológico, bio o natural está abriendo una oportunidad nueva de mercado, tanto a los gigantes de la alimentación como en la cosmética. Estos jugadores se están adaptando a ese “nicho” de mercado que empezó con pequeñas empresas, cooperativas o emprendedores.


 

Hoy el mercado Bio tiene un tamaño de 26 mil millones de euros en Europa y un crecimiento en España en los últimos 12 meses de un 125%.

A diferencia del sector de alimentación y bebidas donde las grandes compañías y distribuidores ya han entrado de lleno en el mercado y buscan atraer a esos nuevos clientes. En el sector de la cosmética todavía hay camino para crecer. El sector Bio comenzó por la alimentación, la alimentación sana que empezó a ser prioritaria para el cliente que valoraba su salud.

En la cosmética y salud está empezando ahora con mucha más fuerza. Solo hay que ver las ferias Bio y el número de stands como crece año a año en este sector. Según el último informe de la consultora Grand View Research en 2025 alcanzará los 25.110 millones de dólares a nivel mundial. Es decir, se prevé que en 10 años duplique su tamaño, ya que en 2015 ha sido de 10.160 millones de dólares.

El cliente de la cosmética natural es el verdadero impulsor del sector. Es un cliente más concienciado, con mayor conocimiento en base a la información que exige, debe ser clara y la fabricación del producto y sus procesos deben ser obtenidos de manera sostenible. Es un cliente “ético”.

En ese mismo punto de cambio nos encontramos las empresas que prestamos servicios de outsourcing comercial y servimos de nexo entre nuestros clientes y los clientes finales. Somos los transmisores de los últimos productos, los valores que aportan a los clientes y al medio ambiente, y finalmente somos los ojos y los oídos de nuestros clientes. Debemos trasladarles todo aquello que dicen, hablan, piensan y sientes de sus productos.

Tenemos que entender a este nuevo mercado en expansión, estos nuevos clientes, que son exigentes hacia si mismos y el medio ambiente, y ofrecer unas herramientas y personal que sean facilitadores de esa confianza y mejora del mercado.

Debemos ofrecer a nuestros clientes y trabajadores hábitos de vida saludables. Ya no solo proporcionamos un servicio a los clientes o un trabajo a nuestros empleados, sino un equilibrio entre la parte laboral y empresarial, un nexo con un medio ambiente saludable.

La adaptación se está produciendo de manera rápida en la alimentación y algo más equilibrada en la cosmética Bio. Es el paso de un mercado consolidado durante años y controlado por los grandes jugadores internacionales, a una distribución más atomizada y por tanto un cambio más lento en los canales de farmacia.

En los dos últimos años hemos pasado de prestar servicios que llevaban años consolidados en el canal farma como era la figura del experto en cosmética tradicional (en el sector conocido como dermoconsejer@), a los nuevos servicios del mercado Bio o natural.

Esto está suponiendo cambios a nivel comercial, donde aparecen nuevos clientes, en general más pequeños y donde debemos encontrar nuevas herramientas para impulsarles. En estos casos las empresas de outsourcing nos convertimos en consultoría.

Estos nuevos clientes que quieren implantarse no solo necesitan un partner que les proporcione la externalización de un servicio y el equipo comercial que sepa impulsar las ventas, sino un compañero que les guie y aconseje en cómo y de qué manera se puede entrar o crecer en el mercado.

Esta situación hace que las empresas de outsourcing tengamos que adaptarnos a este mercado, no solo yendo detrás de nuestros clientes dándoles el servicio que piden, sino generando nosotros esas nuevas oportunidades, ese acercamiento al cliente final y conseguir también ayudar en la creación o mejora de una imagen de marca.

Es una oportunidad para desarrollar todo aquello que un mercado tradicional y muy hecho no permitía o quizá solo dificultaba a la hora de aportar un mayor valor añadido. Es cierto que ya con la evolución de los mercados la aportación de las empresas de outsourcing era el análisis del mercado y el impulso de la venta, pero en un mercado muy conocido. Ahora toca aportar en un mercado o canal muy exigente desde la fabricación al consumo.

El cliente bio es si cabe aún más exigente, aún más especialista y con una idea clara de lo que necesita. Por tanto nuestros servicios requieren de un mayor estudio y diseño, de unos kpi´s más definidos, de unos perfiles que ofrezcan al cliente final un valor añadido superior y que sean verdaderos advisors (consejeros), de clientes que ya son expertos en lo que quieren para su cuidado a nivel cosmético y alimenticio.

El reto más importante que tenemos por delante es que el cliente final no solo valore de manera positiva el producto que tiene entre las manos, sino a las empresas y personas que se lo están mostrando, ofreciendo o invitando a probar. Es un reto en un canal como el de farmacia donde el acceso al cliente final es cercano, va a buscar lo que necesita y en un entorno de máxima confianza. Debemos aportar a nuestro cliente la ayuda para estar y mejorar, y además al cliente final una cara de confianza.

Las empresas de outsourcing comercial estamos en una nueva búsqueda de herramientas de análisis de mercado, de cómo aportar a las pequeñas y medianas empresas que impulsaron el mercado a no quedarse atrás con la entrada de los gigantes de la alimentación y cosmética en el canal, de cómo aportar el valor añadido con la extrema especialización de nuestros trabajadores, de su formación y apoyo, con la única idea de que el cliente final, que sabe lo que busca y en un canal histórico de mucha confianza, siga siéndolo en los próximos años con estos nuevos cambios en el mercado bio, en el cliente Bio.

Tenemos por delante un mercado en crecimiento, unos clientes que necesiten un mayor aporte de valor y conocimiento a la hora de mejorar la implantación de sus productos, un mayor entendimiento de los puntos clave que mueven al comprador y un cliente final que busca un compromiso en la fabricación, con el medio ambiente, con la salud y con la máxima exigencia. Tanto cliente como cliente final buscan confianza.

Escribe tu comentario
Debes estar unido a PMFARMA para participar. Únete o haz login