La transformación digital, una cuestión de valores

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Marzo 2019
La transformación digital, una cuestión de valores
Por
Pere Florensa. Digital Transformation Manager. Ipsen Iberia.

La transformación digital es uno de los temas de moda en todos los sectores. ¿De qué se trata exactamente?, ¿cómo va a afectar a nuestro negocio?, ¿cómo influye en nuestros clientes?, ¿cómo podemos afrontarla con éxito?


Cuando se habla de transformación digital, automáticamente se cita el axioma “la transformación digital no es una cuestión tecnológica, es poner al cliente en el centro”.

Sí, la frase es cierta, pero por obvia que parezca, es poco descriptiva. ¿Qué es exactamente poner al cliente en el centro?, ¿acaso actualmente sobrevive alguna empresa que no intenta cubrir las necesidades de sus consumidores?

Sí, lógicamente ‘poner al cliente en el centro’ es una cuestión de cultura, no de tecnología. De nada sirve crear grandes estrategias si no tenemos en nuestra empresa una cultura que nos permita ponerla en práctica. Ahora, más que nunca, sigue vigente la vieja máxima ‘culture eats strategy for breakfast’ .

La clave de la transformación digital es crear un entorno donde sea posible aprovechar la tecnología para ofrecer mejores servicios a los profesionales sanitarios y soluciones que ayuden a mejorar la vida de los pacientes.

El contexto, en el sector farmacéutico, es tan incierto como en el resto de sectores y las organizaciones que mejor van a aprovechar este momento lleno de oportunidades serán las que sean capaces de adaptarse y actuar de forma diferente.

Esta adaptabilidad es una cuestión de ADN y se forma desde la razón de ser de una empresa: sus valores. Si estos valores propician un entorno para trabajar en este nuevo escenario digital, gran parte del éxito está garantizado.

Podríamos resumir estos valores en cinco grandes campos:

- Confianza: uno de los mayores activos de las empresas del futuro (y del presente) es la confianza. No sólo hacia nuestros stakeholders, sino entre los empleados. Confiar los unos en los otros es el pilar del trabajo en equipo. En el mundo 2.0, los resultados del esfuerzo de un equipo superan exponencialmente a la suma de esfuerzos aislados.

- Aprendizaje: en un entorno tan cambiante, aprender, desaprender y ayudar a los demás a hacerlo es la clave del éxito sostenido. El futuro será de las empresas que sean capaces de aprender como organización.

- Responsabilidad: ser responsable de los propios resultados es un reto que a nivel personal ayuda a ofrecer mejores soluciones a los pacientes y profesionales de la salud. No hay nada más motivador que ser consciente del impacto positivo de tu trabajo en las vidas de las personas.

- Cumplir con nuestra palabra: estamos en la era de la transparencia. Cumplir nuestras promesas son nuestra razón de ser como personas y como empresa.

- Motivación para lograr el éxito juntos: al final todos estos valores se transforman en un equipo que trabaja junto para lograr metas ambiciosas que se acaban traduciendo en soluciones que mejoran la salud de las personas. No creo que se pueda tener una motivación profesional mayor que ésta.

Si tenemos estos cimientos, la transformación digital es simplemente una cuestión de estrategia, perseverancia y vocación de servicio a nuestros clientes.

En la empresa en la que trabajo estos cinco pilares son la base de nuestro trabajo. Si tienes la suerte de trabajar en un entorno así, el futuro está en nuestras manos.