Criterios para definir la base de cálculo de la indemnización por clientela cuando finaliza un Contrato de Agencia

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30 Nov. -0001
Criterios para definir la base de cálculo de la indemnización por clientela cuando finaliza un Contrato de Agencia

Sentencia del Tribunal Supremo de 21 de Octubre de 2008

 

 

Antecedentes

 

Un agente reclamó una indemnización por daños y perjuicios y por clientela, como consecuencia de la resolución unilateral de su contrato de agencia por parte de una concesionaria de fabricación de automóviles de una conocida marca francesa. En cuanto a la determinación de la indemnización por clientela, el agente consideraba que debían computarse, además de las comisiones que percibió durante los últimos cinco años de vigencia del contrato, también otras ganancias obtenidas en dicho plazo. En particular, entendía que debían incluirse las ganancias por la reventa de piezas de recambio, así como por las reparaciones de vehículos en garantía, y las gratificaciones por haber alcanzado un determinado volumen de operaciones.

 

En primera y en segunda instancia las pretensiones del agente se estimaron parcialmente. Al llegar el caso al Tribunal Supremo, esta sentencia clarifica qué conceptos pueden incluirse dentro de la indemnización por clientela y cuáles no.

 

Remuneración del agente

 

La Ley 12/1992 sobre Contrato de Agencia establece que la indemnización por clientela no podrá exceder del importe medio anual de las remuneraciones percibidas por el agente durante los últimos cinco años o, durante todo el periodo de duración del contrato, si éste fuera inferior. La Ley prevé que dicha remuneración puede consistir en una cantidad fija, en una comisión o en una combinación de ambas.

El Tribunal aclara que esta referencia a posibles sistemas de remuneración no es una lista cerrada, siendo admisibles otros sistemas que las partes puedan pactar. Este Tribunal precisa que "remuneración" es la contrapartida, a cargo de la compañía, por las prestaciones que el agente está obligado a ejecutar en relación con las actividades de promoción y conclusión de operaciones mercantiles que le han sido encomendadas.

 

Límite máximo de indemnización por clientela

 

En el contrato de agencia en cuestión, el agente se obligó a vender cada año un número determinado de vehículos a cambio de una comisión, y el agente y la Compañía pactaron que, en el caso de que estas ventas superasen un número determinado, el agente tenía derecho a una gratificación. Sobre esta base, el Tribunal Supremo llega a la conclusión de que dicha gratificación, aunque no fuese variable, también debe considerarse como remuneración, ya que es debida por la Compañía a cambio de la ejecución por parte del agente de las obligaciones contractualmente encomendadas. Por tanto, su importe debe considerarse a la hora de calcular la indemnización por clientela.

 

Por el contrario, ni las ganancias por la reventa de piezas de recambio, ni tampoco por los servicios de reparación de los vehículos, pueden considerarse remuneración en el sentido de la Ley del Contrato de Agencia, porque en definitiva los ingresos que el agente percibía por estas actividades no los recibía del concesionario sino de quien compraba las piezas o contrataba la reparación.




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